5.8.09
Si retrocediera el tiempo atrás nunca me hubiera animado a decir estas palabras,mi alma solo contenía dolor, estaba enojada con el mundo, con todo aquel que me dijera “te lo dije, no me hiciste caso” no entendía nada, la incertidumbre se había apoderado de mis buenos sentimientos y ya ni rastros había de aquella chica sonriente y con ganas de cambiar con el día a día;
Estaba enojada conmigo mismo, estaba ciega y pretendía seguir estándolo, me lastimaba la idea de jamás volver a sentir su voz, su sonrisa maravillosa y añoraba las horas que a diario pasábamos juntos, las reuniones, esos momentos de risas contantes sin saber porque y con cada recuerdo sentía que mi dolor aumentaba, que mis lagrimas se hacían aún más pesadas y agrias, que mis ojos se debilitaban apareciendo en mi nuevas ojeras, que aquella carita sonrojada aún estaba pero no por plena felicidad sino por todo lo contrario, solo por sufrimiento y la fiebre que me consumía;
Podría haber seguido años así sino hubiera sido por la fuerza que me diste al hablar conmigo, de esa extraña sensación que tuve en mi cuando te apareciste en mis sueños, como lo hacias en esos momentos de amistad que habíamos tenido y los cuales ocupaban mucho espacio en mi duro corazón;
Quizás esas noches mías rezando a cuanta estampita tuviera delante habían valido la pena, a ellas les suplicaba una señal, solo una para seguir adelante, para recuperar aquella soledad que tanto me gustaba ver en el espejo al levantarme y que ahora solo quedaban de ellas pedacitos esparcidos por todos lados sin oportunidad de unírsele nuevamente;
Y así, sintiendo tú perdida igual fui saliendo adelante, sabía que allí estabas, que no me habías abandonado, que quizás ya no estarías como antes pero no te había perdido del todo, fue por ello que de a poco comencé a ver las cosas de otra manera, volví a interesarme por mi vida, a sentir ganas de esmerarme, de estar alegre, quizás necesitaba de tú compañía, de tú presencia a mi lado para sobreponerme;
Quizás el destino no nos quería juntos o nos unirá dentro de un tiempo, a eso nadie lo puede asegurar, la vida es una rueda y muchas veces vuelve a comenzar desde donde lo hizo alguna vez, no lo sé;
Solo sé que me agrada tenerte a mi lado de la forma en que estés, saber que cuento con tú presencia, que me sigues escuchando y me regalas esas
sonrisas,esas mismas que me encantaban, me encantan.
~
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario